Vecinos y Ayuntamiento buscan hoy un acuerdo sobre el ruido en el Carnaval
12.02/07:00 El alcalde de Santa Cruz de Tenerife y la plataforma de vecinos de la capital implicados en la denuncia que se ha resulto con la suspensión cautelar de los actos en la calle del Carnaval tinerfeño se verán las caras este lunes. El juez responsable de la causa ha citado a las partes con el fin de que expongan sus puntos de vista y valorar así la posibilidad de llegar a un acuerdo.
El alcalde, Miguel Zerolo, de Coalición Canaria (CC), que ha alertado del 'peligroso precedente' que es la suspensión del Carnaval y publicó un bando al respecto, ha asegurado que hará todo lo posible para llegar a un acuerdo y poder celebrar el Carnaval de calle.
En las horas previas al encuentro, los vecinos responsables de la demanda han hecho saber que están dispuestos a retirarla si el alcalde cumple con tres condiciones. La primera es que Zerolo les llame para pedirles perdón y asuma su responsabilidad en este ámbito. La segunda es que el alcalde se comprometa a efectuar un estudio "serio y consensuado" para que en un año o dos haya un lugar alternativo para las fiestas.
La tercera condición consiste en acordar medidas correctoras para que se puedan celebrar este año las fiestas del Carnaval, que se decidirían entre técnicos del Ayuntamiento y representantes de los vecinos, y que consistirá en no orientar hacia las viviendas los altavoces de los escenarios, cambiar la situación de los quioscos de los estudiantes y que haya "un cierto control" de los coches engalanados.
Por su parte, el ex concejal de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife Bruno Piqué ha advertido de que, aunque es claro que hay que respetar las medidas judiciales, el Carnaval "no es negociable", y recordó que en 2006 se adoptaron medidas para reducir el volumen de la música en la calle.
Piqué, que actualmente es portavoz de CC en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, precisó que en 2006, como concejal de Fiestas, se reunió con los vecinos demandantes antes de que se celebraran los actos en la calle y después de conocer que en aquella ocasión se desestimó su petición de suspender cautelarmente las fiestas.
A juicio del edil, parece que los demandantes "no tienen buena memoria" acerca de las medidas establecidas el año pasado y señaló que no es posible cumplir uno de los requerimientos de la justicia, el de que el sonido no supere los 55 decibelios. Detalló que en la rueda de prensa que ofreció el jueves el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, tras conocer el auto judicial de suspensión cautelar de los festejos en la calle, se llegaron a superar los 90 decibelios con los aplausos del público asistente.
En el fin de semana previo a la celebración de los actos más relevantes del Carnaval tinerfeño, alrededor de 400 jóvenes se manifestaron este viernes por las principales vías de Santa Cruz de Tenerife en defensa del Carnaval callejero nocturno. Los jóvenes, que lanzaron duras críticas contra los vecinos de la zona centro de la ciudad que ha denunciado al ayuntamiento, pertenecían a agrupaciones musicales, murgas o comparsas que participan en el Carnaval y exigían con sus gritos la celebración de las fiestas nocturnas.
La suspensión cautelar del Carnaval de calle fue decidida por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Santa Cruz de Tenerife a instancias de un grupo de vecinos de la zona centro, que consideran afectado su derecho al descanso por los ruidos que genera esta fiesta.